Descripción

 
Esta terraza, enclavada en plena urbe y rodeada de grandes edificios que la circundan, se concibió, en consonancia con el gusto estético y los usos previstos por su propietario, como un pequeño reducto de paz en mitad de la vorágine de la ciudad.
 
Las limitaciones espaciales propias de una pequeña superficie y del carácter irregular de su geometría, se compensaron con una visión creativa orientada a optimizar cada rincón, maximizando su potencialidad. En este sentido, se diseñaron maceteros en madera tecnológica a juego con el mobiliario preexistente en la propiedad, que se combinaron con jardineras de resina (un material resistente y ligero, que resulta ideal en terrazas).
 
El suelo, cubierto con una verde pradera artificial y las distintas trepadoras situadas estratégicamente para que, conforme vayan desarrollándose con el tiempo, enmarquen el espacio y perfumen la estancia, culminan un proyecto que ha sabido conjugar las condiciones particulares de la propiedad, con los gustos del cliente.